OSenseiNació el 14 de diciembre de 1883 en el distrito de Motomachi, de la ciudad de Tanabe, en la prefectura de Uakayama, Japón.Fue el cuarto hijo de Yoroku y Yuki Ueshiba. Su padre Yoroku fue un próspero campesino y político local, era un hombre robusto de cuarenta años que descendía de samurais; su abuelo Kichiemon era famoso por su fuerza prodigiosa y su destreza en las artes marciales. Su madre, Yuki, de lejano parentesco con el clan Takeda, guardián de una larga tradición de artes marciales, era una mujer culta con un profundo interés por la literatura, el arte y la religión. Como consecuencia de su nacimiento prematuro, Morihei era un niño bastante delicado y enfermizo, pero pronto demostró un interés insaciable por el conocimiento. El joven devoró cientos de libros sobre toda clase de temas, interesándose especialmente por las matemáticas y la física.

Yoroku, preocupado por el físico débil y el temperamento nervioso de su hijo, le animó a practicar la lucha sumo, a correr y a nadar. Morihei fue forjándose poco a poco un cuerpo. Al darse cuenta de su fuerza potencial, el muchacho soñaba con ser algún día el hombre más fuerte del mundo. Se curtía la piel duchándose cada día con agua helada y haciendo que sus amigos le apedrearan con castañas pinchantes. Su vigor aumentó tanto que le pedían que llevara sobre sus espaldas a los niños enfermos hasta el médico del pueblo más cercano.

En 1901 se traslada a Tokyo y trabaja en el negocio de un familiar y allí descubre su afición por las artes marciales. Estudia el Tenjin Shinyo-ryu Jujutsu con el profesor Tokisaburo Tobari.

En 1902 se casa con Hatsu Itogawa en Tanabe e intenta alistarse en el 61 Regimiento de Infantería del Ejército de Wakayama, pero es rechazado por no alcanzar la estatura mínima requerida de un metro cincuenta y cinco centímetros. Profundamente decepcionado, se recluyó en las montañas, entrenándose para estirar su columna vertebral el centímetro que le faltaba, sobre todo colgándose de un árbol atado de los pies durante largas horas.

Con gran satisfacción, Morihei pasó el examen físico al año siguiente y fue enviado a un regimiento acuartelado en Osaka. Con un espíritu muy competitivo y determinado, sobresalió en los ejercicios militares. Extraordinariamente ligero de pies, era el único infante de su regimiento que podía aguantar las marchas de cuarenta kilómetros con los oficiales montados a caballo. También era el mejor en sumo y lucha con bayoneta.

Durante el período de su servicio militar Morihei estuvo en el dojo de Masakatsu Nakai, en Sakai, con un instructor de Yagyu-ryu jujutsu. En 1908 le dieron la licencia de instructor.

Además, su padre había construido un dojo propiedad de la familia e invitó al notable maestro Kyoichi Takagi (posteriormente 9º dan de Judo Kodokan) para que le diera clases. Morihei se entrenaba diligentemente, reforzando sus conocimientos ilimitados en las artes marciales clásicas.

En 1910, al nacer su primera hija, se trasladó a la isla de Hokkaido para valorar un proyecto de desarrollo de tierras patrocinado por el gobierno, regresando a Tanabe un tiempo después.

El suceso más importnate de la estancia de Morihei en Hokkaido fue su encuentro con Takeda Sokaku, el temible maestro de Daito-ryu Aiki-jutsu, (este era el último de los guerreros de los viejos tiempos, nacido en Aizu, tierra de los más temibles samurais), recibiendo luego de un intenso entrenamiento el título de maestro en primer grado.

En Julio de 1917 nace su primer hijo Takemori y en 1919 se marcha de Hokkaido debido a la enfermedad de su padre y entrega sus propiedades y pertenencias a su profesor Sokaku Takeda.

Con treinta años de edad, conoce a Onisaburo Deguchi, una de las figuras más enigmáticas del siglo XX, líder espiritual de la Omoto-kyo.

osensei2El padre, Yoroku, fallece en Enero. Morihei llega a su casa de Tanabe poco después del fallecimiento de Yoroku. Se traslada con su familia a Ayabe, la sede de la religión Omoto, en la prefectura de Kyoto. Deguchi amaba y respetaba a Ueshiba y le invistió de mucha autoridad y responsabilidad. Deguchi le dijo: – Usted debería hacer del Budo su vida, usted tiene la fuerza para mover las montañas. Hágalo. Actuando sobre este consejo el fundador abrió la escuela Ueshiba de artes marciales.

Allí, edifica el dojo Ueshiba Juku cerca de su residencia. En Abril nace su segundo hijo, Kuniharu. Su hijo mayor Takemori muere en Agosto. Su segundo hijo, Kuniharu, muere en Setiembre.

Morihei se recluyó en las montañas de su Kumano natal para comenzar las prácticas secretas de Kuki shinto. Esta antigua forma de entrenamiento ascético incluía largos ayunos junto a plegarias, purificación en las cascadas sagradas de Nachi y la interiorización de las técnicas de las artes marciales.

En 1923, el fundador oficialmente denominó a su arte Aikibujutsu, mezcla del espíritu basado en el movimiento marcial clásico.

En la primavera de 1925, a los cuarenta y dos años, Morihei fue transformado por una visión divina. Con los años dio diversas versiones del suceso, hasta que se formó la siguiente versión final:

Un día, un oficial de la marina que visitaba Ayabe retó a Morihei a un combate de kendo. Morihei aceptó, pero desarmado. Naturalmente el oficial, un esgrimista de alto nivel se ofendió por aquel insulto a su habilidad y se lanzó furiosamente sobre él. Este esquivó con facilidad sus repetidos ataques. Cuando, al fin, el exhausto oficial se dio por vencido le preguntó por su secreto.

Morihei le contestó: en el momento en que ibas a atacarme, un rayo de luz brillaba ante mis ojos, revelándome la dirección del ataque.

osensei3Después de la lucha, Morihei salió al jardín para lavarse el sudor de la cara y las manos con agua del pozo. De repente comenzó a temblar y se sintió inmovilizado. La tierra empezó a temblar bajo sus pies y quedó bañado por rayos de pura luz que descendían del cielo. Percibió la estructura interna del cosmos y más tarde percibió: “Yo soy el Universo”. Las barreras entre el mundo material, el oculto y divino desaparecieron y al momento Morihei vio que el corazón del budo era el amor que ayuda y protege todas las cosas.

Budo no es para derrotar al oponente por su propia fuerza, no es tampoco la herramienta para conducir al mundo a la destrucción por las armas. “El verdadero Budo es aceptar el espíritu del universo, mantener la paz del mundo, producir correctamente, proteger y cultivar a todos los seres en la naturaleza”.( Morihei Ueshiba).

Mientras él se dedicaba a sí mismo a estudios más avanzados y al establecimiento del nuevo camino del Budo, el nombre de Morihei Ueshiba y la palabra de su increíble habilidad se extendió en los círculos del Budo a través del Japón. Viajó por el país enseñando AIKIDO. Por esa misma época ofrece una demostración especial en Tokyo ante altos mandos militares y dignatarios.

En 1942, la palabra “AIKIDO” se vuelve oficial y es registrada por el Ministerio de Educación nacional. Ueshiba es invitado a Manchuria en calidad de representante de artes marciales japonesas para asistir al encuentro de artes marciales entre Manchuria y Japón, con motivo del 10º aniversario de la independencia de Manchuria (Agosto). Viaja a Iwana, Prefectura de Ibaragi. Kisshomaru Ueshiba, su hijo, se convierte en el director del dojo Kobukan.

En ese mismo año, cuando el esfuerzo de guerra se intensificó, Ueshiba se encontró conflictuado gravemente por la disparidad entre sus ideas de la cooperación del mundo y el estado que presentaban las relaciones mundiales. Acompañado por su esposa Hatsu, se fue al pueblo de Iwama, en la prefectura de Ibaraki, y de nuevo comenzó a limpiar la tierra para cultivar. Allí construyó el dojo al aire libre y un santuario Aiki que sirviera como refugio espiritual.

Hacia 1948 Japón estaba volviendo a pararse luego del caos de la guerra. Hasta aquel momento el cuartel general de las fuerzas de ocupación americanas había prohibido toda enseñanza del Budo. Por la causa del énfasis en la paz y en la búsqueda de la verdad, Aikido fue permitido y reasumió una activa parte en la sociedad. El nombre fue cambiado de Kobukan a la fundación Aikikai, y fue guiada por el hijo del fundador, Kishomaru Ueshiba. Una vez más la actividad comenzó y las enseñanzas de AIKIDO se extendieron por el público en general. El fundador, fue respetuosamente llamado O’Sensei, gran maestro.

osensei4En 1959, como público reconocimiento al Aikido, la fama de O’Sensei se extendió a través de Japón y el extranjero. Hubo un marcado aumento del número de personas que llegaron al Dojo buscando instrucción y algunos estudiantes principales comenzaron a tomar parte activa en la enseñanza fuera de las fronteras. Todos los que fueron tocados por O’Sensei sintieron que sus corazones quedaron limpios por su nobleza y fuerza espiritual. La radiante pureza de su compasión e interés hizo que nos avergonzáramos profundamente por las agresiones egoístas que encontrábamos en nosotros mismos.

Mientras Japón estaba en la prosecución de su política económica de crecimiento acelerado, hubo muchas personas que lucharon contra la pobreza para llevar al público el AIKIDO de O’Sensei, una oración viviente por la armonía, la paz y el amor a escala mundial incomparable en la historia del Budo. Entre éstos estuvieron Kisaburo Osawa, Shigenobu Okumura, Hiroshi Tada, Sadateru Arikawa, todos ellos hoy los más viejos shihan, instructores de Aikido. Ellos trabajaron devotamente detrás de escena, en el principal dojo de Tokio, ayudando a Kishomaru Ueshiba.

Especial mención debe ser hecha de Seigo Yamaguchi quién abandonó una promisoria carrera y vivió en la pobreza para ayudar a la expansión del Aikido. Otro shihan Morihiro Saito sirvió para la importante función de tomar a su cargo a O’Sensei en Iwama. Koichi Tohei introdujo por primera vez las enseñanzas de Aikido en los E.E.U.U.

El abril 26 de 1969, el gran maestro Morihei Ueshiba completó su espacio natural de vida terrena. Ese mismo día el gobierno japonés le confirió el más estimado de muchos honores y condecoraciones, la Orden del Sagrado Tesoro, que sirvió para la fundación y para el desarrollo del AIKIDO.